31 octubre 2008

De las elecciones municipales y otros demonios

Me había restado a escribir de las elecciones municipales. No voto, no estoy inscrito, por tanto, pero me veo en la obligación de redactar algunas humildes líneas. Puede sonar a manifiesto, a perorata de sindicalista de principios del siglo 20, pero no deja de sorprender cómo ha cambiado la Concertación.

Hoy, el conglomerado de gobierno -guardando sin duda algunas diferencias menores- suele acercarse más a la derecha. Claro está que no en sus pensamientos valóricos como la píldora del día después -aunque la DC en esta materia sea como un vaticano dirigido por monseñor Jorge Medina- sino en esos elementos microfísicos que van delatando esa sutil conversión.

Sólo dos ejemplos para no aburrir a los lectores. El primero, la elección alcaldicia de Ravinet y Zalaquett en Santiago. Yo vivo en la comuna y era patético ver la cara del tiranosauro DC en sus afiches. Se percibía en él una suerte de hastío, de obligación postular, a diferencia de su contendor, lleno de energía, que no tuvo empacho en conversar con todas las señoras, incluso con aquellas que piden cosas imposibles. Además su vestimenta era más casual cercana, como si el “momio” fuera Ravinet.

Este mismo hecho, pero en Cerro Navia, también se cumplió a cabalidad. Álvaro García del PPD también perdió la elección ante su contendor de la Alianza.

¿A quién con dos dedos de frente en un partido que se dice progresista -lo que equivale a una educación amplia y de inteligencia emocional avanzada- se le ocurre llevar como candidato a un sujeto que vive en al sector alto de la capital, que hace yoga, come productos hidropónicos, habla más de un idioma y más aún, actúa con esa sutil discriminación hacia "los pobres" de quien vive en otra galaxia?

Por eso el gobierno después de haber perdido alcaldías importantes, aunque ganó en concejales, asegura que se volcará a reencantar a los jóvenes y la vocinglería que las personas entre 18 y 30 años han dejado de creer.

Y nuevamente volvemos a ese geronto-análisis de la DC, que aún creen que los comunistas son una generación de "comeguaguas", como lo inoculara la CIA en durante la guerra fría, con fondos en los años 60 a través de la propia falange.

El pacto con el PC parece altamente necesario, ya que esta idea de la exclusión por la mantención de un poder absoluto -pero a la vez mediocre- revela sólo una fórmula añeja de un partido que va en franca decadencia, con un padrón electoral que está para el geriátrico o el cementerio.

Este jueves hablaba con un funcionario DC de la Cancillería, quien me señalaba que se opondría con rudeza a un acuerdo con el PC, "porque ellos son chavistas, además no son católicos".

Me sorprendió su postura casi monacal, con arreglo únicamente a los valores, en vez de a los fines, tomando en consideración su clara opción homosexual, respecto de la cual la iglesia ha renegado por varios siglos, configurando un amasijo discursivo difícil de comprender, al menos racionalmente.

De seguro mis detractores dirán que no soy un ciudadano, como suele ser ese argumento de tinte añejo, como si no votar no fuera una opción política.

Por eso cada día me convenzo más de que la Concertación se detuvo en el tiempo. Sin líderes nuevos, sin esos rostros que la propia Bachelet prometió en sus palabras iniciales cuando asumió el gobierno. Así, el cuadro se muestra con los mismos rostros que ya hicieron historia en la transición: Pérez Yoma, Foxley, Viera Gallo, Carvajal, Sergio Bitar.

Si distinguidos lectores, tengo 38 años, y desde 1990 hasta ahora mi sensación cambió al igual que muchos de ustedes. No quiero que la derecha llegue al poder, pero a muchos como yo y a otros tan distintos, cada vez, la idea provoca menos miedo. Y es lamentable.

22 octubre 2008

Cancillería investiga millonario fraude en embajada de Chile en Perú

Alcanzaría a los US$ 100 mil

Criptograma reservado -al que tuvo acceso El Mostrador.cl- fue enviado por el ex embajador en ese país Cristián Barros a principios de octubre y establece que el encargado de contabilidad, Ricardo Harboe Gaete. “adulteró documentos contables que representan un importante perjuicio para el fisco chileno".


Por Jorge Molina Sanhueza

El pasado 9 de octubre el ex embajador de Chile en Perú, Cristián  Barros, inició una revisión de cuentas para hacer entrega de la misión  a su reemplazante Fabio Vío, tal como manda la norma del Ministerio de Relaciones Exteriores.  Sin embargo, al revisar los documentos, se percataron que el encargado de contabilidad, Ricardo Harboe Gaete, “adulteró los documentos  contables que representan un importante perjuicio pecuniario para el fisco chileno”, escribió Barros en un criptograma reservado de  priordad P1.

 La información, según confidenció en exclusiva una fuente de esa legación diplomática a El Mostrador.cl, ha sido mantenida en la más estricta reserva, debido a que se calcula el daño al patrimonio en cerca de US$ 100 mil.

Por esta razón, señala el mismo documento, “se efectúa actualmente una completa auditoría a los fondos asignados a esta misión y de los gastos efectuados”. Barros hizo la denuncia a punto de dejar la embajada de Lima, por lo que pidió a la Dirección de Recursos Humanos de la Cancillería “instrucciones para despido de empleado de contrato local”. Si bien es cierto la revisión de cuentas es lo que señala la norma general, fuentes diplomáticas interpretaron el hecho, como un guiño negativo a la administración que asumió Vío. Y esto, porque deberá asumir su nuevo cargo con una mancha no muy agradable. Fabio Vío es un funcionario de carrera. Fue ex embajador en Paraguay, con experiencia en la misiones de Polonia, París y Caracas, ex jefe del Departamento de Política Exterior, actuando también como representante del país en el conflicto entre Ecuador y Perú en 1995.

 Su nombramiento, de hecho, fue interpretado en Perú, como una señal de que el canciller Alejandro Foxley, buscaba estrechar los lazos que Barros logró generar durante su período.

Otros rumbos

Harboe se desempeña en el cargo desde 1994, estando destinado anteriormente en Colombia, comentó la misma fuente a este diario. Los problemas contables afectarían, se indicó, incluso a los fondos destinados a la Casa de O' Higgins, que fue recientemente abierta al público, en junio de este año, por el propio Barros con la asistencia del canciller vecino José Antonio García Belaúnde.

Anteriormente, en mayo, la visitó la propia Presidenta Michelle Bachelet. En esta propiedad el libertador vivió sus últimos años de vida. En materia diplomática un hecho como éste afecta severamente la imagen del país, debido a que se transforma -independiente de las medidas que se tomen- en el comidillo del mundo de las embajadas, por lo que se intentó que no trascendiera. Fuentes que conocen el procedimiento interno de las embajadas a nivel internacional de Chile, indican que las autoridades pueden ir por lanas y salir trasquilados, ya que existe una práctica de desviar recursos para paliar, por ejemplo, fiestas, recepciones o eventuales pagos a informantes, debido a que, sencillamente, el dinero a veces no alcanza.

El temor, de acuerdo a la fuente de la embajada en Perú, es que Harboe podría destapar una caja de pandora que podría llegar al Ministerio Público y a la Contraloría, donde el encargado de contabilidad, si busca alguna rebaja de sanciones colaborando con la investigación. La fuente indicó que, por ejemplo, si Harboe declara que se trataba de una práctica habitual, podría enlodar a Barros y a los agregados chilenos anteriores en ese país, provocando un efecto en cadena aún mayor. Lo que hasta ahora no está claro es si los dineros fueron para beneficio personal de Harboe, cuestión que determinará la investigación. Chile es el principal inversionista sudamericano en el Perú, con 6.500 millones de dólares, y se estima que esta cifra a fines del 2009 ascenderá a 6.850 millones, con la ejecución de diferentes proyectos.

 Lea el documento reservado de la embajada de Chile en Perú

17 octubre 2008

América Latina y el Crimen Organizado

Como si se tratara de una película donde los extraterrestres intentan tomarse la tierra por asalto, la delincuencia tecnificada de la era global intenta hacer lo propio, minando la institucionalidad continental, desafiando a la democracia, donde los máximos exponentes son México y Colombia. En Chile, sin embargo, también tenemos lo nuestro.

 

Por Jorge Molina Sanhueza

www.elmostrador.cl

www.lavadodeactivos.cl

 Un análisis pormenorizado del fenómeno del crimen organizado en América Latina y el Caribe es el que entrega el reciente libro editado por la Flacso (2008), de los editores Luis Francisco Solís y Francisco Rojas Aravena.

A través de 12 notables ensayos, distintos autores, algunos de ellos chilenos, profundizan sobre la nueva plaga de la globalización que poco a poco está “desafiando el desarrollo” de las democracias del continente, donde los mayores exponentes son México, Colombia, Brasil, Guatemala y el Salvador, por nombrar algunos.

 En 379 páginas con datos actuales, estadísticas y cuadros analíticos y comparativos, se desglosan los distintas tipologías que adopta la delincuencia organizada -tráfico de drogas, lavado de activos, armas, personas, piratería y sustancias peligrosas, secuestros entre otros- esa que poco a poco está afectando al Estado de Derecho e impidiendo el imperio de la ley, señalan los editores.

Recientemente se realizó la primera reunión de los ministerio de seguridad en México, donde uno de los temas centrales fueron cómo los países están adoptando políticas en este sentido, donde el alcance tiene una línea clara contra las mafias. Los nombres que adoptan cada una de ellas en el mundo son variados, la Organizatja en Rusia, carteles en Colombia, las maras en Guatemala y México y el sur de Estados Unidos, sumados a la camorra italiana, entre otras.

De ahí la importancia de un texto como éste, ideal para especialistas, investigadores, fiscales, policías y periodistas que gusten de adentrarse en este fenómeno criminal que a diario se ve en las noticias expuestas por diarios, radio, televisión e internet a nivel global.

Basta suscribirse a Google News poniendo algunos patrones de búsqueda para que diariamente lleguen cientos de correos con las nuevas tipologías del blanqueo de capitales (desde el “pitufeo”, hasta las grandes operaciones a través de empresas ficticias), el aumento sideral de muertos en México, las ramas de la mafia rusa en España, sólo por nombras algunos casos recientes.

Percepciones

La denominación de crimen organizado da para todo. Hay distintas percepciones, acepciones e interpretaciones, pero ya para nadie pasa por delante de sus narices sin que sienta que su seguridad personal puede llegar a estar en juego, ni para las autoridades como un problema que debe enfrentarse desde los aparatos represivos del Estado.

La tecnificación, sofisticación y vínculos internacionales de las bandas de tráfico, por ejemplo, o los traficantes de armas y personas, son sólo algunos de los “mafiosos” que aplican el sicariato como fórmula de resolución de conflictos, hacen que la definición dada por el FBI -que algo sabe de esta materia- sea quizás la más acertada: “Conjunto de individuos  o grupos que se asocian de manera estructurada y disciplinada con el fin de obtener ganancias o beneficios monetarios y comerciales  por medios ilícitos”.

Pero este tipo de agrupaciones criminales no logran crecer cuando las instituciones de un país son fuertes y hay confianza de la ciudadanía en ellas, porque cada rendija que el crimen organizado encuentra le permite colarse hacia el sustrato mismo del Estado, que se ve enfrentado -según Bruce Michael Bagley, uno de los autores- a la disminución de las distancias, ya sea por las “redes conectoras” tecnológicas y comerciales, por ejemplo, donde los paraísos fiscales son de gran ayuda.

Anthony Maignot, en su artículo referido al blanqueo de capitales y la banca off shore, como se le conoce en los círculos financieros, es revelador.

Basta sólo imaginar que en un grupo de islas aparentemente insignificantes del Caribe, con playas paradisíacas y carísimos souvenirs hay más de 400 bancos, y más de 60 mil “except companies”. Los servicios dan para todo. Quizás uno de los más interesantes resquicios son las vintage companies. Este tipo de firmas, por ejemplo, aplican la fórmula de la ciudadanía económica para blanquear.

Si se toma desde el punto del derecho penal estricto, las vintage companies permiten esconder el “principio de ejecución del delito”, permitiendo a los lavadores no sólo esconder el origen, sino también la data de la obtención de los fondos ilícitos.

Interesante también resulta el artículo de Carlos Flores y Samuel González, ambos mexicanos, expertos en crimen organizado, que analizan este fenómeno y su irrupción en las democracias mundiales, realizando cuadros comparativos, en torno a las distintas fórmulas que adoptan los Estados para combatirlas.

Dentro de su análisis está el vínculo entre las mafias y sus relaciones con la política, donde conforman cuatro columnas con los distintos tipos de estado y gobierno existentes que van desde el totalitarismo (Estado-Fuerte-Régimen Autoritario), que a su vez se relaciona con las organizaciones criminales endógenas de forma monopólica-descendente-limitado. Esto se traduce, por ejemplo, en que el crimen organizado está controlado, ya que los funcionarios públicos han integrado la noción del servicio a la nación.

Para el caso de la democracia liberal, cuyo vínculo con estos criminales es fragmentado-multidireccional-limitado, es decir, si bien el Estado monopoliza la coerción hay variables y fluctuaciones en la relación con el crimen organizado y autoridades, como también existen muchos sujetos a corromper, “aunque no todos son corruptibles”, indican estos académicos.

En Chile también hemos tenido los nuestro desde el 90 en adelante que van desde la desarticulación de la mafia del Cabro Carrera, hasta bandas de traficantes de coca del sector sur de Santiago que aunque menos tecnificadas como sus colegas extranjeros, habían comenzado una soterrada infiltración en el aparato estatal y policial, la que fue atacada duramente por las autoridades.

Y claro, el caso de las cuentas de Pinochet en el banco Riggs y otras entidades de EE.UU y Europa, son un manual para saber cómo se triangulan los dineros a través de los paraísos fiscales, pero también como ha logrado Chile destapar una verdad judicial sobre estos hechos, eso sí, gracias a la ayuda de senadores del país del norte.

Por eso se agradece la publicación de un texto como este, que entrega herramientas ilimitadas de análisis por los cruces que pueden hacerse entre artículo y artículo, convirtiéndolo en una fuente de consulta invaluable, incluso para los primerizos en estas materias.

Este artículo también está disponible en www.lavadodeactivos.cl

16 octubre 2008

''Cuando se abra el testamento del general Pinochet, veremos cuánto se acordó de su hermano’'

16 de Octubre de 2008

Habla Cristián, el sobrino que gestiona la apertura del documento


En entrevista exclusiva con El Mostrador.cl cuenta las razones y motivaciones que lo llevaron -“como la familia poco vista”- a plantarse “legítimamente” la apertura del documento más esperado del último tiempo, para cumplir así el último deseo de su padre antes de morir. Un juzgado civil decidirá si el sobre lacrado, guardado celosamente y bajo siete llaves en una notaría de Santiago verá la luz, y de cumplirse, sin duda será un momento histórico.

Por Jorge Molina Sanhueza

En sus últimos años de vida, Luis Arturo Pinochet, el menor de los hermanos, visitaba todos los fines de semana a Augusto en su casa de Los Boldos. Luego de conversar de lo humano y lo divino, el general le pasaba por debajo de la mesa su bastón. Luis Arturo entonces se dirigía al baño. Una vez allí, desatornillaba el mango, encontrando siempre en el interior de la base 20 mil ó 40 mil pesos de regalo.

Esta anécdota familiar describe fielmente el vínculo cercano que ambos llegaron a tener en el ocaso de sus vidas. Así fue como en uno de esos encuentros -donde se repetían las mismas cuitas contadas de distinta forma- Augusto le aseguró que cuando muriera, le dejaría una herencia.

El general falleció en 2006. Y su hermano, hasta sus últimos momentos en agosto de 2007,  pensaba en aquella promesa.

En esta entrevista, su hijo menor, Cristián, cuenta las razones y motivaciones que los llevaron -“como la familia poco vista”- a plantearse legítimamente el interés de abrir el documento más esperado del último tiempo. Su hermana Ximena, quien reside actualmente en Estados Unidos, tendrá en este proceso sólo un rol secundario.

-¿Cómo surge la idea de pedir la apertura del testamento?

-La razón fundamental es por la conversación que tuve con mi padre antes de morir. Él me dijo que habló con su hermano, quien le aseguró que “algo” le había dejado, algo que le correspondía. Por eso, en virtud de tanta especulación de que se abre o no se abre el testamento es que, como la familia que fuimos, siempre de bajo perfil, no sé si decir desconocida, pero sí poco vista, llegamos a la convicción de que no queríamos pasar desapercibidos, obviados.

-¿Este fue el último deseo de su padre?

-Es que cuando murió su hermano de lo único que estaba preocupado mi papá era de la herencia, de lo que le había dejado. Hasta su último día era su principal preocupación. Me lo repitió hasta el final y claro, lo que yo quiero es cumplir su último deseo. A lo mejor es un par de bastones, una gorra, un traje, pero cumpliré con lo que me pidió. Familiarmente somos pocos. Éramos cuatro hermanos y ahora quedamos dos. Ximena vive fuera y yo en Santiago pasando las de kiko y kako.

-¿Cuánto pesa lo emocional y cuánto lo económico en esta situación?

-Para ser sincero, yo le doy mucho más peso a lo emocional, porque la verdad nunca tuvimos protagonismo ni menos buscamos sacar provecho. Y creo que mi papá tenía una posición dentro de la familia y queremos que eso prevalezca, por lo que lo económico es sólo una consecuencia. Y cuando se abra el testamento del general Pinochet sabremos cuánto se acordó de su hermano.

-¿Qué piensa que puede haber en el testamento?

- Lo diré en palabras simples. Dentro del testamento está reflejada la gestión de 17 años de una persona que fue presidente, fue capitán general, además fue senador, designado o no, pero están reflejados todos esos años de protagonismo que le tocaron.

-¿Usted estima  que como familiar tienen el derecho legítimo de exigir la apertura?

- Si me apego a la letra de la ley, creo que cualquier persona que tiene la presunción de que es pariente puede recurrir. Es así, no lo estoy inventando, simplemente me baso en la legalidad, por eso es que con mi hermana Ximena decidimos sacar adelante lo que mi papá nos pidió. No estamos cometiendo ninguna falta.

-Cuando El Mostrador publicó hace dos semanas la petición de apertura del testamento, su prima Lucía Pinochet le bajó el perfil a la situación. ¿Qué sintieron como familia?

- Es consecuencia de lo que dije antes. Nosotros nunca compartimos mucho con ellos. Nunca nos van a tomar muy en serio, tan simple como eso.

- ¿Se sienten los parientes pobres de los Pinochet?

- Si lo llevamos exclusivamente a la segmentación de mercado, claro que no fuimos los ABC1 de los Pinochet. Fuimos una familia de clase media de mucho esfuerzo y sacrificio. Mi padre trabajó en concesiones, vendió vinos, chocolates. Así que nunca fuimos los del primer plano.
 
Ni piedra ni honda

- ¿En esta batalla judicial ustedes se sienten como David contra Goliat?

- No lo llamaría una pelea o batalla, más bien ponernos de acuerdo, independiente de las diferencias. Yo no quiero una guerra. Es decir, nosotros estamos acá y tómenos en cuenta. En todo caso, ellos me ven como un primo más, de primer grado o de quinto grado, me tienen una estimación normal, pero no quiero que nos pasen por alto en algo que es justo para mi padre.

- ¿Teme que aparezcan esas bajezas que todos los humanos tenemos, cuando hay dineros de por medio?

- No. Si a mi papá le tocó un peso, ese peso le corresponde. Mis primos  dicen que somos una familia unida y a mí  gustaría mantener ese concepto.

-¿Tiene confianza en que el testamento se abrirá?

- Se tiene que abrir sí o sí. Sea por la iniciativa mía o de cualquiera de los parientes.

-¿Ha pensado cómo será ese momento?

- Lo solicite yo o quién sea, nosotros queremos estar ahí.

-¿La familia del general nunca les avisó la fecha de la apertura del testamento?

-No. Sucede que al no estar mi papá, es lógico que ellos digan que no somos herederos.

-¿Tiene confianza en lo que puede resolver la justicia en favor suyo?

- La verdad no sé. Sucede que este mundo se mueve por influencias y nosotros no las tenemos. Si bien es cierto tengo una abogada buena, ejecutiva, preocupada, no implica que conozca el resultado.

El feedback

-¿Cómo fue la relación de su padre con el general los últimos años?

- Espectacular. Creo que la relación de ellos fue muy humana, cercana. Volvieron a tener ese espíritu de niños cuando salían juntos en busca de aventuras. Se acompañaban a misa, a almorzar, se contaban anécdotas, comían helado y pan de pascua juntos.

-Y la de ustedes con la familia directa del general ¿cómo fue históricamente?

- Ninguno de nosotros tuvo una relación muy estrecha, a excepción de mi hermano Luis, que era muy amigo de Marco Antonio. Pero ni Ximena ni Patricia ni yo, tuvimos un grado de relación con ellos más que para los funerales o algunas fechas especiales.

-¿Ustedes entonces son la familia relegada de los Pinochet?

- Yo creo que son opciones en la vida, porque te sientes relegado o efectivamente te relegan. Uno es relegado porque quiere, o uno permite que lo releguen. Pero la verdad es que a mi papá siempre lo invitaron a todas las cosas y como hijo suyo estaba la opción de hacer esto o no. Y no somos la familia relegada, como si dijeran saquémoslos del camino, sino que sencillamente seguimos un camino distinto. Así de simple. Y después ya no nos tomaron más en cuenta. ‘Si no participaron nunca, para que los vamos a tomar en cuenta’, imagino que deben pensar ellos.

¿Y si fuera cierto?

- Si ustedes tienen la firme convicción de que el general le dejó bienes a su padre. ¿Qué le parece que existan en el testamento bienes y dineros cuyo origen investiga la justicia?

-La verdad me cuesta responder eso, es un terreno muy delicado del cual nunca me he interiorizado, pero por los años que estuvo en la presidencia, pienso que tuvo los beneficios de un ciudadano normal. Honestamente, creo que él se ganó lo que tiene o lo que tuvo con su trabajo. Eso es lo que yo pienso, es una mirada emocional.

-¿Y cuándo en 2004 apareció la noticia de las cuentas en el Riggs qué le pasó?

-Me llamó la atención, pensé que era un montaje político, no sé decirte si tengo certeza de eso. Creo que en la vida hay un campo privado y otro que puedes compartir, y como nosotros somos una familia a la que nunca le compartieron muchas cosas, no te puedo decir si eso es así o no. Y la verdad no me compete.

- A sus 45 años. ¿Cuánto pesó en su vida el apellido Pinochet?

- En 1973 era muy pequeño, sólo recuerdo que no podíamos salir porque había toque de queda. Pero no lo puedo negar, la primera época, toda la adolescencia y juventud, era cómico ser pariente del presidente y eso es una experiencia para cualquiera.

-¿Como así?

- En mi adolescencia lo pasé muy bien por el apellido, conocí muchas amigas. Desde el punto de vista profesional, de los estudios, no la pasé tan bien, porque me tocó la época de las protestas. Eran situaciones muy difíciles donde no me podía abstraer del apellido ni tampoco negarlo. Ahora bien, de adulto, fue mucho más difícil. Hay anécdotas, como postular a trabajos donde me dijeron: “Bueno, si usted es pariente del general, entonces tiene mucha plata, cómo se le ocurre buscar trabajo”. En algunos bancos no quisieron abrirme cuentas porque estaba relacionado con Pinochet y podría seguir, pero en lo profesional me ha sido mucho más difícil.

- ¿Siente que está pagando culpas ajenas?

- Me gustaría que este país lograra dividir las aguas. Allende no era un santo y mi tío tampoco, pero la verdad creo que el país sigue dividido, la gente de alguna forma te estigmatiza. Yo camino con el apellido y me dirán siempre tú eres sobrino del tirano, del dictador. De hecho nunca me han dicho tú eres el sobrino de don Augusto Pinochet.

-¿Y cómo lo sobrelleva?

- Yo hago mi vida normal. Me llamo Cristián. No trato de ocultar mi apellido ni de decirlo. Si se da la ocasión y me lo preguntan, lo digo. Nunca lo voy a negar.

- ¿Usó el apellido para conseguir algún beneficio o prebenda?

- Sí, dos veces en mi vida, para sacarme partes de carabineros. Uno por exceso de velocidad y otro por adelantar en línea continua. Y me pasaron el parte igual. La respuesta del carabinero fue: “Con mayor razón siendo pariente de quién es, tiene que seguir las leyes al pie de la letra”. Y bueno, otra en el Festival de Viña.

-¿Y cómo fue esa?

-Pinochet todos los años enviaba dos entradas de palco a cada uno de sus hermanos. Y en 1987, cuando vino Soda Stereo, fui con mi pareja de aquellos años. Estábamos pasándolo muy bien. De pronto ella entró al salón VIP. Una vez adentro, me decía que pasara y lo le respondía que no tenía credencial. Me insistió que ocupara mi carnet para entrar. Yo no quería, pero accedí, así que lo saque de mi billetera y le dije al guardia que era el sobrino del general y me dejó pasar. Adentro había una fiesta increíble. Lo estábamos pasando espectacularmente bien, hasta que dos sujetos de pelo bien corto y lentes, me tomaron del brazo, me metieron a una habitación y con luces como de interrogatorio me dijeron que me estaba haciendo pasar por el sobrino del general.

-¿Y usted qué hizo?

-Mira, no me trataron mal ni mucho menos, pero me dejaron al cuidado de otro sujeto con cara de pocos amigos, mientras les decía que se iban a arrepentir y les pasé mi carnet para que averiguaran. Después de 45 minutos los tipos volvieron y se deshicieron en disculpas. Y claro, después seguimos la fiesta (ríe). Por cierto, nunca más utilicé mi apellido.

-Usted reside en Vitacura. ¿Por quién votará en las municipales?

-Por mi prima Lucía, por cierto, para que pueda hacer lo que ella siempre ha querido.

07 octubre 2008

La sobrina de Pinochet pide abrir el testamento del general

Documento puede ser una ‘'Caja de Pandora’' mientras haya juicios pendientes 
Ximena Pinochet Campos, quien reside actualmente en Estados Unidos, ya contactó en Chile a una abogada para iniciar los trámites formales y conocer si el ex dictador legó algo de su fortuna a su padre, Luis Arturo, quien falleció en 2007. En las próximas semanas, la profesional presentará la solicitud a un juzgado civil para iniciar así los trámites. Fuentes ligadas a la defensa de la familia, a cargo de Pablo Rodríguez, indicaron que cuestionarán duramente la calidad de heredera de la mujer. 

Jorge Molina Sanhueza 

La sobrina del fallecido Augusto Pinochet Ugarte levantó una polvareda al interior de la familia del ex dictador. ¿La razón? Ximena Pinochet Campos -hija de Luis Arturo, hermano del general- quiere abrir el testamento que su tío dejó antes de morir. 

La decisión no sólo tiene de cabeza al abogado Pablo Rodríguez, quien representa a la viuda Lucía Hiriart, sino también a los otros profesionales que patrocinan a los hijos del ex Comandante en Jefe del Ejército y senador designado. 

Para llevar a cabo su cometido la mujer contrató los servicios de la abogada Sara Lareu, según confidenciaron a 
El Mostrador.cl fuentes judiciales. La apertura del testamento de seguro abrirá una “Caja de Pandora” sobre el documento más esperado en los últimos tiempos por el mundo ligado a los derechos humanos e incluso para los militares y civiles que apoyaron al régimen. 

La profesional ha mantenido algunos contactos con su contraparte, encontrándose con un muro de negativas. Y esto porque, al menos hasta ahora, la apertura del testamento puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza procesal, mientras esté abierta la causa que se tramita en la Corte de Apelaciones por las millonarias cuentas halladas a Pinochet en el Banco Riggs y otras entidades de Estados Unidos, Europa y paraísos fiscales, donde varios de sus hijos están procesados. 

Este diario intentó obtener una versión de Lareu, pero la abogada declinó opinar sobre el particular, aduciendo que se encuentra obligada por el secreto profesional con su clienta. 

El sobre lacrado 

Los problemas que podría enfrentar la familia Pinochet con la apertura del testamento son variados, desde los estrictamente procesales o penales -ya que no se sabe hasta ahora si podrían aparecer nuevas cuentas o bienes de origen ilícito- los tributarios y, por cierto, la división entre la familia y las rencillas internas, que nunca faltan en situaciones de este tipo. 

Lo que viene en términos judiciales no será fácil para los Pinochet, ya que la profesional presentará en los próximos días, una solicitud formal a un tribunal civil, juzgado que deberá oficiar a la notaría Humberto Quezada Moreno, donde el documento lacrado está guardado bajo siete llaves. 

Conocido donde se halla, el juez a cargo debe citar a los testigos que estuvieron presentes a la hora en que se hizo el testamento. Posteriormente, debe fallar si Ximena tiene o no “interés”, es decir, si le cabe alguna posibilidad de recibir parte de la herencia. 

Respecto a los bienes que podrían estar consignados en el testamento, ha trascendido que se trata de más de US$ 2 millones en cuentas del Banco de Chile y el Boston. También están las distintas propiedades, aunque todo tiene prohibición de enajenar. 

Según pudo averiguar este medio, Ximena Pinochet -quien reside actualmente en Estados Unidos- se encuentra realizando la posesión efectiva de los bienes de su padre, quien falleció en agosto de 2007 a los 85 años, como acto formal para seguir las acciones judiciales. 

Dura batalla 

Fuentes del estudio de Pablo Rodríguez, explicaron a este medio que cuestionarán duramente la calidad de herederos de la mujer y su hermano, pese a que la sobrina asegura que el ex dictador le aseguró a su padre que el testamento “le arreglaría la vida”. 

Básicamente se indicó que la estrategia será probar ante el juzgado civil que sus sobrinos no son “legatarios”, es decir que no les corresponde “ni un peso” del legado económico del ex dictador. En esa línea, la batalla que deberá dar la abogada Lareu no será menor, ya que Rodríguez es un ducho conocedor del código creado por Andrés Bello y de seguro utilizará todo su bagaje legal y de contactos para evitar que el contenido del sobre sea conocido. 

Lucía Pinochet, una de las hijas del fallecido general, anunció en febrero de este año que el testamento se abriría pronto, cuestión que hasta ahora no ha sucedido. 

”De guata al sol” 

Luis Arturo fue el menor de los cuatro hermanos, Augusto, Avelina y María Teresa. Su muerte se produjo en una habitación del hospital Salvador en la fecha ya señalada. 

Durante su vida Luis Arturo fue concesionario del Estadio Sausalito y de la Playa Caleta Abarca, en Viña del Mar, manteniendo en 1993 un duro litigio con la alcaldía de la ciudad Jardín porque le caducaron el permiso. 

En la oportunidad, declaró a los medios locales que nunca había usado el nombre de su hermano para nada, y que de haber tenido dinero lo estaría gastando en el extranjero “de guata al sol en Miami”.