16 diciembre 2008

El cumpleaños reservado de Peñailillo en el Liguria


Rodrigo Peñailillo, jefe de gabinete de Michelle Bachelet (a la derecha)

Por Miguel Paz y Jorge Molina Sanhueza

www.elmostrador.cl

“Es una comida para proveedores de la empresa”, explicaban los mozos del bar Liguria de Luis Thayer Ojeda, que poco antes de las 21 horas del viernes 12 se apostaron en las escaleras que dan al segundo piso del local para evitar que subiera gente no invitada a la supuesta comida. 

El lugar, conocido como uno de los restaurantes favoritos de la bohemia bacheletista, junto al Liguria de Manuel Montt y el restaurant Le Flaubert, fue el escogido por el jefe de gabinete de Michelle Bachelet, Rodrigo Peñailillo, para celebrar su cumpleaños. 

La invitación, cuenta uno de los invitados, fue cursada telefónicamente por la secretaria de Peñailillo a cerca de treinta personas, con excepción de los integrantes del círculo de hierro de Bachelet: el jefe de comunicaciones de La Moneda, Juan Carvajal, y la directora de programación de la Presidencia, María Angélica “Jupi” Alvarez, con quienes el joven profesional trabaja a diario y mantiene una estrecha relación. 

Para evitar cualquier filtración, se le pidió al administrador del Liguria mantener la cita en estricta reserva, por lo cual este informó a los mozos del restaurant que el segundo piso había sido arrendado para una comida de proveedores de la empresa de Marcelo Cicali, pese a que varios parroquianos ya intuían que el evento tenía otro cariz. 

Peñailillo, quien fue mencionado como posible reemplazante de Felipe Harboe en la subsecretaría del Interior, es dueño de un carácter reservado y es celoso de su vida privada. De ahí que la celebración fuera manejada con tanto sigilo.

A contar de las 21 horas empezaron a llegar los comensales a una larga mesa preparada especialmente para el evento. Entre ellos, la propia “Jupi” Alvarez y Juan Carvajal; el ministro de Defensa José Goñi, el ministro de Obras Públicas Sergio Bitar, el ministro de Hacienda Andrés Velasco y su esposa, la periodista Consuelo Saavedra y, para sorpresa de muchos, el abogado José Ramón Correa, asesor del contralor, Ramiro Mendoza. Su presencia fue comentada en broma por algunos diciendo que era una forma de establecer un acercamiento político del Ejecutivo con el organismo encargado de visar los actos del Estado.

En la comida, además de los platos típicos del Liguria, hubo torta, canto, velas, discursos y regalos de cumpleaños de varios de los amigos de Peñailillo. 

Algunos de los asistentes pusieron una cuota de $ 25 mil, mientras otros pagaron lo suyo, como lo hizo la directora de programación de la Presidencia, quien muy animada canceló su consumo en la caja. No es primera vez que la “Jupi” participa en uno de estos eventos. De hecho, el pasado 27 de agosto fue quien organizó el cumpleaños sorpresa que el Segundo Piso de Bachelet le hizo a Juan Carvajal, uno de sus miembros. Entonces, la comida fue en el restaurant peruano Barandiaran, al que también llegaron los colaboradores más cercanos de la Presidenta y asistieron José Goñi y Andrés Velasco. Una prueba más de la sintonía de ambos ministros con el grupo chico de Bachelet. Ese día, Carvajal apagó 56 velas. El viernes pasado, Peñailillo 35.




A pesar de que se había exigido puntualidad, Velasco, quien tiene una estrecha relación con el staff de asesores de Bachelet, arribó junto a mujer cerca de las 23 horas. Pero no fueron ni por mucho los últimos. Ya eran pasadas la 01:00 horas cuando llegó Edgardo Riveros. El subsecretario general de la Presidencia entró raudo al local y subió al segundo piso con su mejor cara de disculpas, entregándole un papel escrito a mano a Peñailillo, quien se sorprendió con el contenido. Era un saludo de cumpleaños queEl Mostrador le redactó en el mismo lugar.


El conflicto de probidad que opacó la graduación de la Academia Diplomática


El conflicto de probidad que opacó la graduación de la Academia DiplomáticaIan Mackinnon era un alumno de altas calificaciones en su promoción, pero no se pudo graduar. Su curriculum presentaba un detalle en el que nadie reparó: era sobrino del José Luis Nilo Valledor, el subdirector de Protocolo. Los controles fallaron pues Mackinnon no incluyó su parentesco en la solicitud de ingreso a la Acade. El hecho fue descubierto por el director de la Academia Diplomática, Alberto Yoacham.

Por Jorge Molina Sanhueza

Nadie podía creerlo en el gabinete del ministro de Relaciones Exteriores (Minrel), Alejandro Foxley, ni en la oficina de Alberto Van Klaveren ni en la Academia Diplomática (Acade). El error de que se enteraron hace algunos días era -aunque de proporciones acotadas- con un componente humano de aquellos donde la ley impone su fría ceguera. Y es que un alumno de esa escuela donde se forman los futuros miembros del servicio exterior -luego de 18 meses de estudio y ganando un bajo sueldo- debía ser exonerado, por una falta a la Ley de Probidad Administrativa, a sólo días de graduarse.

El caso afecta a Ian Mackinnon, un alumno de altas calificaciones y con un destino que se veía altamente promisorio, pero que presentaba un detalle en el que nadie reparó: era sobrino del José Luis Nilo Valledor, el subdirector de Protocolo. Los controles fallaron y Mackinnon no incluyó su parentesco en la solicitud de ingreso a la Acade.

Fuentes del Minrel confidenciaron a El Mostrador.cl que el problema fue descubierto por el actual jefe de la repartición, Alberto Yoacham, a sólo días que se "recibiera" la nueva generación de 8 jóvenes  en el edificio de Teatinos 180, hecho ocurrido el pasado viernes.

Yoacham tenía perfecta claridad de que se trataba de un error fuera de su responsabilidad, ya que Mackinnon ingresó bajo otra administración, por lo que informó al gabinete de Van Klaveren. Este último, como manda la lógica en situaciones, encargó un análisis jurídico a distintos abogados y a la Dirección General Administrativa (DGA). Lo que recibió de vuelta era categórico: Mackinnon no podía ser pasado a la planta de la Cancillería. Todas las actuaciones internas eran sencillamente nulas. SIGA LEYENDO

El cuaderno secreto donde Schaulsohn aparece vinculado a lavadores de dinero


Dirigente de ChilePrimero niega relación con blanqueo de capitales


El cuaderno secreto donde Schaulsohn aparece vinculado a lavadores de dineroEl Mostrador.cl revela las declaraciones y careos completos que obran en el cuaderno secreto del caso que sustancia el juez Jorge Garcés. En él quedan claras las diferencias entre el político y los procesados, aunque otro abogado confirma los dichos del ex presidente del PPD en torno a que no vio un peso de sus clientes. En todo caso, es altamente probable que el magistrado le investigue las cuentas al autor de la tesis de "la ideología de la corrupción".

Por Jorge Molina Sanhueza

El dirigente de ChilePrimero y otrora presidente del Partido Por la Democracia (PPD), Jorge Schaulsohn, volvió la semana pasada a ser protagonista de la noticia. Sin embargo, no fue por sus argumentos políticos, sino porque un clan de lavadores de dinero del crimen organizado colombiano -los Mazza- aseguran haberle pagado en una maleta US$ 125 mil para que los defendiera, tanto en Chile como en Estados Unidos.

El autor de la tesis de la "ideología de la corrupción" en la Concertación, fue careado a principios de diciembre con otro abogado de la organización, Yiennison Yapur, y Luis Mazza uno de los dueños de la agencia de Turismo Costa Brava, firma usada como tapadera para el blanqueo de capitales, en el marco del proceso que sustancia el juez Jorge Garcés en el antiguo sistema.

Schaulsohn niega haber recibido dinero de parte de los lavadores, mientras su contraparte lo asegura sin tapujos. Si bien hasta ahora el dirigente sólo ha sido requerido como testigo por el magistrado, persisten dudas para este último, así como también para el Consejo de Defensa del Estado (CDE) -cuyo departamento de tráfico y lavado es parte en la causa- de si los dólares están o no en su poder. SIGA LEYENDO

03 noviembre 2008

El espionaje empresarial que afectó a la inmobiliaria Simonetti

Información secreta y estratégica era enviada a Tecsa


El fiscal Gonzalo de la Cerda ya tiene en sus manos una querella presentada por la compañía víctima de esta situación contra quienes resulten responsables, aunque los implicados pertenecen a la constructora Tecsa, firma chilena que edificó el Hyatt y la Costanera Norte. El perseguidor también tiene la confesión del “espía”, quien decidió colaborar con la indagatoria, dejando caer a toda su “red”. La historia contiene todos los elementos que dan para una novela del género, pero con tintes digitales.

Por Jorge Molina Sanhueza

Los casos de espionaje empresarial ya no son como los de antes. Otrora, un funcionario reclutado por la competencia fotocopiaba o fotografiaba documentos, balances y estrategias, entregándolos a su contacto en un lugar que no levantara sospechas. Hoy la relación con las nuevas tecnologías es fría e impersonal, incluso menos riesgosa. Basta sólo una conexión a la araña digital de la Internet para transmitir lo datos.

Sin embargo, los espías cometen errores, vulneran su propia seguridad, esa que debe encubrirlos de la mano del empleador al que traicionan. Chile, por cierto, no es la excepción, ya que la Fiscalía Oriente tiene en sus manos un caso que promete enlodar la ética empresarial del mercado inmobiliario y que revela en exclusiva El Mostrador.cl.

Se trata de una delicada indagatoria donde la víctima es la inmobiliaria Simonetti y la principal sospechosa de obtener ilegalmente información reservada a través de un “infiltrado”, es nada menos que Tecsa, una empresa chilena con sucursales en Argentina, Perú, Colombia y Uruguay, y cuyas ventas en 2008 alcanzan a los US$ 500 millones.

Tecsa fue fundada en 1947. Ha construido obras importantes como el reactor nuclear de Lo Aguirre, la Torre Santa María, el Hotel Hyatt, las torres Renoir de Buenos Aires, la planta La Farfana, la Costanera Norte, entre otras, y cuenta con grandes clientes como D&S, Codelco y el Ministerio de Obras Públicas.

El caso está a cargo del perseguidor Gonzalo de la Cerda, quien ya cuenta con la confesión del espía y una querella criminal interpuesta ante el Cuarto Juzgado de Garantía por el abogado Juan Domingo Acosta, en representación de Simonetti. Este último fue consultado por este medio, pero declinó hacer comentarios, debido a que la investigación se encuentra en estado de secreto.

La acción penal a la que tuvo acceso este diario por una fuente judicial, fue ingresada por los delitos de estafa y difusión maliciosa de datos contenidos en un sistema de información. En ella se relatan detalladamente los hechos, que dan para una novela del género, pero con tintes digitales.

Descaro a toda prueba

Todo comenzó el 3 de julio pasado, cuando el gerente general de Simonetti, Rodrigo Lyon Ramírez, se sorprendió al ver al jefe de informática, Juan Carvallo Novoa, con su antiguo notebook Mac. Se trataba del mismo equipo que le entregó para darlo en parte de pago y cambiarlo por uno nuevo.

Al ser inquirido, Carvallo reconoció que se lo había apropiado y el valor total del aparato nuevo había sido facturado por completo a la empresa.

En su indignación, Lyon le quitó el Mac al jefe de informática. Y aunque el disco duro del equipo había sido formateado, su sorpresa fue mayúscula cuando descubrió numerosas carpetas con nombres de empresas de la competencia. En ellas halló información reservada y estratégica de la firma, como fórmulas de gestión y modelos informáticos de datos, entre otros.

La investigación interna continuó. Carvallo, de hecho, había llegado incluso a venderle un computador a la secretaria del directorio de Simonetti, facturándolo también a nombre de la compañía.

De esta manera, Lyon y otros altos ejecutivos fueron percatándose que sus sistemas de control interno habían sido violados.

A medida que avanzaban, otros hechos salieron a la luz. Era sin duda un tinglado bien armado y aceitado por Carvallo. Uno de los detalles que llamó la atención, sin embargo, fue que este último había vendido al ex gerente de Tecsa, Álvaro Daneri Jones, un producto informático que también fue cargado a la cuenta de Simonetti. Por esta razón, Lyon presentó una denuncia a la Fiscalía Oriente por el delito de estafa por un monto de $ 34,5 millones contra Carvallo. Para la empresa Simonetti lo mejor era olvidar, dejar que la justicia actuara y enfocarse en los proyectos inmobiliarios de 2009.

Espejito, espejito

La acción judicial siguió su curso natural y aquel delito dejó de ser una preocupación interna. Sin embargo, el 5 de agosto de 2008 Simonetti realizó una revisión habitual de seguridad informática a su servidor.

Los expertos descubrieron nada menos que una conexión clandestina hacia otro servidor. La expresión que usan los expertos para describir este hecho es “espejo”, ya que “refracta” la información a otro lugar.

La inspección arrojó que la dirección, que podía tener acceso al sistema interno de Simonetti, era la IP 200.73.31.91, la cual, de acuerdo a las fuentes públicas como NicChile -entidad a cargo de los dominios internet en el país- pertenece a la Constructora Tecsa.

De inmediato Simonetti se comunicó con sus abogados y estos con el fiscal De la Cerda, quien ordenó a funcionarios del Cibercrimen de la policía civil, que se constituyeran en las oficinas de la firma.

Acreditado el hecho, el perseguidor abrió una nueva carpeta y acumuló las investigaciones.

De la Cerda citó a Carvallo para que entregara su versión. Y como toda la maquinaria de espionaje había sido desbaratada, éste decidió colaborar “sustancialmente” con la indagatoria para acceder así a un juicio abreviado, donde el Ministerio Público propone en general una pena más baja.

De acuerdo a los antecedentes obtenidos por este medio en la Fiscalía Oriente Carvallo reconoció todas las estafas y el envío de información secreta de Simonetti a Tecsa.

Los nombres comenzaron a fluir de la boca del ex jefe de informática, como también los pagos y la infiltración del sistema de Simonetti, desde Tecsa. Nuevamente apareció la identidad del ex gerente de la competencia, Álvaro Daneri.

Fue a través de este último que Carvallo entregó la información secreta a Tecsa. La fórmula elegida era que Tecsa le pagaría mensualmente 3 UF ($ 60 mil) por mantener la conexión clandestina a la intranet de Simonetti.

El subcontrato

Carvallo, en todo caso, no actuó solo sino que “reclutó” a Candelario Balmaceda, un técnico de la empresahttp://www.informaticaymas.cl -que alojaba la web de Simonetti- quien mantuvo el acceso expedito de Tecsa al sistema de la empresa víctima del espionaje, recibiendo 24 UF mensuales por su trabajo.

Para que todo saliera como lo había planeado, Carvallo entregó a Tecsa una clave de ingreso que les permitía ver el sistema comercial de Simonetti, sus activos financieros y proyectos a futuro.

Carvallo siguió delatando a su red y le señaló al fiscal que también le había filtrado información a Stephanie de la Mare, una sicóloga que trabajó como analista en Simonetti, quien ahora labora en una consultora que asesora a empresas similares.

Por último, realizó la misma operación con uno de sus ex jefes, actual gerente general regional de una inmobiliaria de renombre, respecto del cual quedan diligencias que realizar, por lo que este medio se reserva el nombre.

Dardos al Olimpo

Por ahora el fiscal levantó el secreto bancario e informático de Carvallo y espera un informe del Cibercrimen para profundizar con mayor detalle la creación del “espejo” en el servidor de Simonetti.

Al mismo tiempo debe citar al ex gerente de Tecsa, Álvaro Daneri, al técnico que permitió el ingreso clandestino y a una serie de altos ejecutivos de esta última para determinar si fue una orden que vino del directorio -compuesto entre otros por Ricardo y Gustavo Blinder y Máximo Honorato- o si bien se trató de acciones de empleados inferiores.

En todo caso, la investigación recién comienza y se parece cada vez más a una bola de nieve ubicada recién en la cima de la colina, que en su trayecto puede dejar muchos muertos.

31 octubre 2008

De las elecciones municipales y otros demonios

Me había restado a escribir de las elecciones municipales. No voto, no estoy inscrito, por tanto, pero me veo en la obligación de redactar algunas humildes líneas. Puede sonar a manifiesto, a perorata de sindicalista de principios del siglo 20, pero no deja de sorprender cómo ha cambiado la Concertación.

Hoy, el conglomerado de gobierno -guardando sin duda algunas diferencias menores- suele acercarse más a la derecha. Claro está que no en sus pensamientos valóricos como la píldora del día después -aunque la DC en esta materia sea como un vaticano dirigido por monseñor Jorge Medina- sino en esos elementos microfísicos que van delatando esa sutil conversión.

Sólo dos ejemplos para no aburrir a los lectores. El primero, la elección alcaldicia de Ravinet y Zalaquett en Santiago. Yo vivo en la comuna y era patético ver la cara del tiranosauro DC en sus afiches. Se percibía en él una suerte de hastío, de obligación postular, a diferencia de su contendor, lleno de energía, que no tuvo empacho en conversar con todas las señoras, incluso con aquellas que piden cosas imposibles. Además su vestimenta era más casual cercana, como si el “momio” fuera Ravinet.

Este mismo hecho, pero en Cerro Navia, también se cumplió a cabalidad. Álvaro García del PPD también perdió la elección ante su contendor de la Alianza.

¿A quién con dos dedos de frente en un partido que se dice progresista -lo que equivale a una educación amplia y de inteligencia emocional avanzada- se le ocurre llevar como candidato a un sujeto que vive en al sector alto de la capital, que hace yoga, come productos hidropónicos, habla más de un idioma y más aún, actúa con esa sutil discriminación hacia "los pobres" de quien vive en otra galaxia?

Por eso el gobierno después de haber perdido alcaldías importantes, aunque ganó en concejales, asegura que se volcará a reencantar a los jóvenes y la vocinglería que las personas entre 18 y 30 años han dejado de creer.

Y nuevamente volvemos a ese geronto-análisis de la DC, que aún creen que los comunistas son una generación de "comeguaguas", como lo inoculara la CIA en durante la guerra fría, con fondos en los años 60 a través de la propia falange.

El pacto con el PC parece altamente necesario, ya que esta idea de la exclusión por la mantención de un poder absoluto -pero a la vez mediocre- revela sólo una fórmula añeja de un partido que va en franca decadencia, con un padrón electoral que está para el geriátrico o el cementerio.

Este jueves hablaba con un funcionario DC de la Cancillería, quien me señalaba que se opondría con rudeza a un acuerdo con el PC, "porque ellos son chavistas, además no son católicos".

Me sorprendió su postura casi monacal, con arreglo únicamente a los valores, en vez de a los fines, tomando en consideración su clara opción homosexual, respecto de la cual la iglesia ha renegado por varios siglos, configurando un amasijo discursivo difícil de comprender, al menos racionalmente.

De seguro mis detractores dirán que no soy un ciudadano, como suele ser ese argumento de tinte añejo, como si no votar no fuera una opción política.

Por eso cada día me convenzo más de que la Concertación se detuvo en el tiempo. Sin líderes nuevos, sin esos rostros que la propia Bachelet prometió en sus palabras iniciales cuando asumió el gobierno. Así, el cuadro se muestra con los mismos rostros que ya hicieron historia en la transición: Pérez Yoma, Foxley, Viera Gallo, Carvajal, Sergio Bitar.

Si distinguidos lectores, tengo 38 años, y desde 1990 hasta ahora mi sensación cambió al igual que muchos de ustedes. No quiero que la derecha llegue al poder, pero a muchos como yo y a otros tan distintos, cada vez, la idea provoca menos miedo. Y es lamentable.