16 de Octubre de 2008 Habla Cristián, el sobrino que gestiona la apertura del documento En entrevista exclusiva con El Mostrador.cl cuenta las razones y motivaciones que lo llevaron -“como la familia poco vista”- a plantarse “legítimamente” la apertura del documento más esperado del último tiempo, para cumplir así el último deseo de su padre antes de morir. Un juzgado civil decidirá si el sobre lacrado, guardado celosamente y bajo siete llaves en una notaría de Santiago verá la luz, y de cumplirse, sin duda será un momento histórico. Por Jorge Molina Sanhueza En sus últimos años de vida, Luis Arturo Pinochet, el menor de los hermanos, visitaba todos los fines de semana a Augusto en su casa de Los Boldos. Luego de conversar de lo humano y lo divino, el general le pasaba por debajo de la mesa su bastón. Luis Arturo entonces se dirigía al baño. Una vez allí, desatornillaba el mango, encontrando siempre en el interior de la base 20 mil ó 40 mil pesos de regalo. Esta anécdota familiar describe fielmente el vínculo cercano que ambos llegaron a tener en el ocaso de sus vidas. Así fue como en uno de esos encuentros -donde se repetían las mismas cuitas contadas de distinta forma- Augusto le aseguró que cuando muriera, le dejaría una herencia. El general falleció en 2006. Y su hermano, hasta sus últimos momentos en agosto de 2007, pensaba en aquella promesa. En esta entrevista, su hijo menor, Cristián, cuenta las razones y motivaciones que los llevaron -“como la familia poco vista”- a plantearse legítimamente el interés de abrir el documento más esperado del último tiempo. Su hermana Ximena, quien reside actualmente en Estados Unidos, tendrá en este proceso sólo un rol secundario. -¿Cómo surge la idea de pedir la apertura del testamento? -La razón fundamental es por la conversación que tuve con mi padre antes de morir. Él me dijo que habló con su hermano, quien le aseguró que “algo” le había dejado, algo que le correspondía. Por eso, en virtud de tanta especulación de que se abre o no se abre el testamento es que, como la familia que fuimos, siempre de bajo perfil, no sé si decir desconocida, pero sí poco vista, llegamos a la convicción de que no queríamos pasar desapercibidos, obviados. -¿Este fue el último deseo de su padre? -Es que cuando murió su hermano de lo único que estaba preocupado mi papá era de la herencia, de lo que le había dejado. Hasta su último día era su principal preocupación. Me lo repitió hasta el final y claro, lo que yo quiero es cumplir su último deseo. A lo mejor es un par de bastones, una gorra, un traje, pero cumpliré con lo que me pidió. Familiarmente somos pocos. Éramos cuatro hermanos y ahora quedamos dos. Ximena vive fuera y yo en Santiago pasando las de kiko y kako. -¿Cuánto pesa lo emocional y cuánto lo económico en esta situación? -Para ser sincero, yo le doy mucho más peso a lo emocional, porque la verdad nunca tuvimos protagonismo ni menos buscamos sacar provecho. Y creo que mi papá tenía una posición dentro de la familia y queremos que eso prevalezca, por lo que lo económico es sólo una consecuencia. Y cuando se abra el testamento del general Pinochet sabremos cuánto se acordó de su hermano. -¿Qué piensa que puede haber en el testamento? - Lo diré en palabras simples. Dentro del testamento está reflejada la gestión de 17 años de una persona que fue presidente, fue capitán general, además fue senador, designado o no, pero están reflejados todos esos años de protagonismo que le tocaron. -¿Usted estima que como familiar tienen el derecho legítimo de exigir la apertura? - Si me apego a la letra de la ley, creo que cualquier persona que tiene la presunción de que es pariente puede recurrir. Es así, no lo estoy inventando, simplemente me baso en la legalidad, por eso es que con mi hermana Ximena decidimos sacar adelante lo que mi papá nos pidió. No estamos cometiendo ninguna falta. -Cuando El Mostrador publicó hace dos semanas la petición de apertura del testamento, su prima Lucía Pinochet le bajó el perfil a la situación. ¿Qué sintieron como familia? - Es consecuencia de lo que dije antes. Nosotros nunca compartimos mucho con ellos. Nunca nos van a tomar muy en serio, tan simple como eso. - ¿Se sienten los parientes pobres de los Pinochet? - Si lo llevamos exclusivamente a la segmentación de mercado, claro que no fuimos los ABC1 de los Pinochet. Fuimos una familia de clase media de mucho esfuerzo y sacrificio. Mi padre trabajó en concesiones, vendió vinos, chocolates. Así que nunca fuimos los del primer plano. - ¿En esta batalla judicial ustedes se sienten como David contra Goliat? - No lo llamaría una pelea o batalla, más bien ponernos de acuerdo, independiente de las diferencias. Yo no quiero una guerra. Es decir, nosotros estamos acá y tómenos en cuenta. En todo caso, ellos me ven como un primo más, de primer grado o de quinto grado, me tienen una estimación normal, pero no quiero que nos pasen por alto en algo que es justo para mi padre. - ¿Teme que aparezcan esas bajezas que todos los humanos tenemos, cuando hay dineros de por medio? - No. Si a mi papá le tocó un peso, ese peso le corresponde. Mis primos dicen que somos una familia unida y a mí gustaría mantener ese concepto. -¿Tiene confianza en que el testamento se abrirá? - Se tiene que abrir sí o sí. Sea por la iniciativa mía o de cualquiera de los parientes. -¿Ha pensado cómo será ese momento? - Lo solicite yo o quién sea, nosotros queremos estar ahí. -¿La familia del general nunca les avisó la fecha de la apertura del testamento? -No. Sucede que al no estar mi papá, es lógico que ellos digan que no somos herederos. -¿Tiene confianza en lo que puede resolver la justicia en favor suyo? - La verdad no sé. Sucede que este mundo se mueve por influencias y nosotros no las tenemos. Si bien es cierto tengo una abogada buena, ejecutiva, preocupada, no implica que conozca el resultado. -¿Cómo fue la relación de su padre con el general los últimos años? - Espectacular. Creo que la relación de ellos fue muy humana, cercana. Volvieron a tener ese espíritu de niños cuando salían juntos en busca de aventuras. Se acompañaban a misa, a almorzar, se contaban anécdotas, comían helado y pan de pascua juntos. -Y la de ustedes con la familia directa del general ¿cómo fue históricamente? - Ninguno de nosotros tuvo una relación muy estrecha, a excepción de mi hermano Luis, que era muy amigo de Marco Antonio. Pero ni Ximena ni Patricia ni yo, tuvimos un grado de relación con ellos más que para los funerales o algunas fechas especiales. -¿Ustedes entonces son la familia relegada de los Pinochet? - Yo creo que son opciones en la vida, porque te sientes relegado o efectivamente te relegan. Uno es relegado porque quiere, o uno permite que lo releguen. Pero la verdad es que a mi papá siempre lo invitaron a todas las cosas y como hijo suyo estaba la opción de hacer esto o no. Y no somos la familia relegada, como si dijeran saquémoslos del camino, sino que sencillamente seguimos un camino distinto. Así de simple. Y después ya no nos tomaron más en cuenta. ‘Si no participaron nunca, para que los vamos a tomar en cuenta’, imagino que deben pensar ellos. - Si ustedes tienen la firme convicción de que el general le dejó bienes a su padre. ¿Qué le parece que existan en el testamento bienes y dineros cuyo origen investiga la justicia? -La verdad me cuesta responder eso, es un terreno muy delicado del cual nunca me he interiorizado, pero por los años que estuvo en la presidencia, pienso que tuvo los beneficios de un ciudadano normal. Honestamente, creo que él se ganó lo que tiene o lo que tuvo con su trabajo. Eso es lo que yo pienso, es una mirada emocional. -¿Y cuándo en 2004 apareció la noticia de las cuentas en el Riggs qué le pasó? -Me llamó la atención, pensé que era un montaje político, no sé decirte si tengo certeza de eso. Creo que en la vida hay un campo privado y otro que puedes compartir, y como nosotros somos una familia a la que nunca le compartieron muchas cosas, no te puedo decir si eso es así o no. Y la verdad no me compete. - A sus 45 años. ¿Cuánto pesó en su vida el apellido Pinochet? - En 1973 era muy pequeño, sólo recuerdo que no podíamos salir porque había toque de queda. Pero no lo puedo negar, la primera época, toda la adolescencia y juventud, era cómico ser pariente del presidente y eso es una experiencia para cualquiera. -¿Como así? - En mi adolescencia lo pasé muy bien por el apellido, conocí muchas amigas. Desde el punto de vista profesional, de los estudios, no la pasé tan bien, porque me tocó la época de las protestas. Eran situaciones muy difíciles donde no me podía abstraer del apellido ni tampoco negarlo. Ahora bien, de adulto, fue mucho más difícil. Hay anécdotas, como postular a trabajos donde me dijeron: “Bueno, si usted es pariente del general, entonces tiene mucha plata, cómo se le ocurre buscar trabajo”. En algunos bancos no quisieron abrirme cuentas porque estaba relacionado con Pinochet y podría seguir, pero en lo profesional me ha sido mucho más difícil. - ¿Siente que está pagando culpas ajenas? - Me gustaría que este país lograra dividir las aguas. Allende no era un santo y mi tío tampoco, pero la verdad creo que el país sigue dividido, la gente de alguna forma te estigmatiza. Yo camino con el apellido y me dirán siempre tú eres sobrino del tirano, del dictador. De hecho nunca me han dicho tú eres el sobrino de don Augusto Pinochet. -¿Y cómo lo sobrelleva? - Yo hago mi vida normal. Me llamo Cristián. No trato de ocultar mi apellido ni de decirlo. Si se da la ocasión y me lo preguntan, lo digo. Nunca lo voy a negar. - ¿Usó el apellido para conseguir algún beneficio o prebenda? - Sí, dos veces en mi vida, para sacarme partes de carabineros. Uno por exceso de velocidad y otro por adelantar en línea continua. Y me pasaron el parte igual. La respuesta del carabinero fue: “Con mayor razón siendo pariente de quién es, tiene que seguir las leyes al pie de la letra”. Y bueno, otra en el Festival de Viña. -¿Y cómo fue esa? -Pinochet todos los años enviaba dos entradas de palco a cada uno de sus hermanos. Y en 1987, cuando vino Soda Stereo, fui con mi pareja de aquellos años. Estábamos pasándolo muy bien. De pronto ella entró al salón VIP. Una vez adentro, me decía que pasara y lo le respondía que no tenía credencial. Me insistió que ocupara mi carnet para entrar. Yo no quería, pero accedí, así que lo saque de mi billetera y le dije al guardia que era el sobrino del general y me dejó pasar. Adentro había una fiesta increíble. Lo estábamos pasando espectacularmente bien, hasta que dos sujetos de pelo bien corto y lentes, me tomaron del brazo, me metieron a una habitación y con luces como de interrogatorio me dijeron que me estaba haciendo pasar por el sobrino del general. -¿Y usted qué hizo? -Mira, no me trataron mal ni mucho menos, pero me dejaron al cuidado de otro sujeto con cara de pocos amigos, mientras les decía que se iban a arrepentir y les pasé mi carnet para que averiguaran. Después de 45 minutos los tipos volvieron y se deshicieron en disculpas. Y claro, después seguimos la fiesta (ríe). Por cierto, nunca más utilicé mi apellido. -Usted reside en Vitacura. ¿Por quién votará en las municipales? -Por mi prima Lucía, por cierto, para que pueda hacer lo que ella siempre ha querido.
Ni piedra ni honda
El feedback
¿Y si fuera cierto?
16 octubre 2008
''Cuando se abra el testamento del general Pinochet, veremos cuánto se acordó de su hermano’'
07 octubre 2008
La sobrina de Pinochet pide abrir el testamento del general
Jorge Molina Sanhueza
La decisión no sólo tiene de cabeza al abogado Pablo Rodríguez, quien representa a la viuda Lucía Hiriart, sino también a los otros profesionales que patrocinan a los hijos del ex Comandante en Jefe del Ejército y senador designado.
Para llevar a cabo su cometido la mujer contrató los servicios de la abogada Sara Lareu, según confidenciaron a El Mostrador.cl fuentes judiciales. La apertura del testamento de seguro abrirá una “Caja de Pandora” sobre el documento más esperado en los últimos tiempos por el mundo ligado a los derechos humanos e incluso para los militares y civiles que apoyaron al régimen.
La profesional ha mantenido algunos contactos con su contraparte, encontrándose con un muro de negativas. Y esto porque, al menos hasta ahora, la apertura del testamento puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza procesal, mientras esté abierta la causa que se tramita en la Corte de Apelaciones por las millonarias cuentas halladas a Pinochet en el Banco Riggs y otras entidades de Estados Unidos, Europa y paraísos fiscales, donde varios de sus hijos están procesados.
Este diario intentó obtener una versión de Lareu, pero la abogada declinó opinar sobre el particular, aduciendo que se encuentra obligada por el secreto profesional con su clienta.
El sobre lacrado
Los problemas que podría enfrentar la familia Pinochet con la apertura del testamento son variados, desde los estrictamente procesales o penales -ya que no se sabe hasta ahora si podrían aparecer nuevas cuentas o bienes de origen ilícito- los tributarios y, por cierto, la división entre la familia y las rencillas internas, que nunca faltan en situaciones de este tipo.
Lo que viene en términos judiciales no será fácil para los Pinochet, ya que la profesional presentará en los próximos días, una solicitud formal a un tribunal civil, juzgado que deberá oficiar a la notaría Humberto Quezada Moreno, donde el documento lacrado está guardado bajo siete llaves.
Conocido donde se halla, el juez a cargo debe citar a los testigos que estuvieron presentes a la hora en que se hizo el testamento. Posteriormente, debe fallar si Ximena tiene o no “interés”, es decir, si le cabe alguna posibilidad de recibir parte de la herencia.
Respecto a los bienes que podrían estar consignados en el testamento, ha trascendido que se trata de más de US$ 2 millones en cuentas del Banco de Chile y el Boston. También están las distintas propiedades, aunque todo tiene prohibición de enajenar.
Según pudo averiguar este medio, Ximena Pinochet -quien reside actualmente en Estados Unidos- se encuentra realizando la posesión efectiva de los bienes de su padre, quien falleció en agosto de 2007 a los 85 años, como acto formal para seguir las acciones judiciales.
Dura batalla
Fuentes del estudio de Pablo Rodríguez, explicaron a este medio que cuestionarán duramente la calidad de herederos de la mujer y su hermano, pese a que la sobrina asegura que el ex dictador le aseguró a su padre que el testamento “le arreglaría la vida”.
Básicamente se indicó que la estrategia será probar ante el juzgado civil que sus sobrinos no son “legatarios”, es decir que no les corresponde “ni un peso” del legado económico del ex dictador. En esa línea, la batalla que deberá dar la abogada Lareu no será menor, ya que Rodríguez es un ducho conocedor del código creado por Andrés Bello y de seguro utilizará todo su bagaje legal y de contactos para evitar que el contenido del sobre sea conocido.
Lucía Pinochet, una de las hijas del fallecido general, anunció en febrero de este año que el testamento se abriría pronto, cuestión que hasta ahora no ha sucedido.
”De guata al sol”
Luis Arturo fue el menor de los cuatro hermanos, Augusto, Avelina y María Teresa. Su muerte se produjo en una habitación del hospital Salvador en la fecha ya señalada.
Durante su vida Luis Arturo fue concesionario del Estadio Sausalito y de la Playa Caleta Abarca, en Viña del Mar, manteniendo en 1993 un duro litigio con la alcaldía de la ciudad Jardín porque le caducaron el permiso.
En la oportunidad, declaró a los medios locales que nunca había usado el nombre de su hermano para nada, y que de haber tenido dinero lo estaría gastando en el extranjero “de guata al sol en Miami”.
30 septiembre 2008
Narco detenido en España intentaba vender millonaria propiedad en Chile
La policía chilena detuvo ayer a la hermana del capo de la droga Leonidas Vargas y a su esposo, en una diligencia ordenada por el 32º Juzgado del Crimen. Ambos sujetos administraban una propiedad en Lo Barnechea que vale más de US$ 1 millón. A cargo de venderla está la corredora Soledad Vial, quien no avisó a la Unidad de Análisis Financiero de la ‘’operación sospechosa’’ como manda la ley para casos como estos.
Jorge Molina Sanhueza
Por orden del 32º Juzgado del Crimen de Santiago, la policía detuvo ayer a dos ciudadanos colombianos avecindados en Chile, vinculados al capo Leonidas Vargas –alias “El Viejo”-, uno de los 19 más buscados por las autoridades de ese país, quien a su vez cayó preso el sábado en Madrid, España, por lavado de activos.
Se trata de la hermana de Vargas, Luz Burbano, y su esposo un médico, Roberto Tirado, que ejercía su profesión en Santiago. Ambos administraban una costosa propiedad en Lo Barnechea cuyo valor supera el US$ 1 millón. Junto a ellos, fueron aprehendidos el chofer Víctor Ciudad y su hija María Cristina.
La decisión la adoptó el magistrado Jorge Garcés, luego de una querella por blanqueo de capitales que la semana pasada presentó el Consejo de Defensa del Estado (CDE), decretando además la confiscación de la propiedad y otros bienes.
Lo más probable es que en los próximos días Garcés los someta a proceso en calidad de autores de lavado de dinero y mantenga su prisión preventiva para evitar una fuga del país.
La propiedad fue comprada por 300 millones al contado en 2003 y vendida por la corredora Soledad Vial -conocida por la transacción de propiedades de alto costo- a la sociedad comercializadora ByC, donde participaba uno de los familiares del narco por $450 millones.
Al respecto, fuentes allegadas al caso explicaron a El Mostrador.cl, que Vial no informó a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) de la operación sospechosa, como manda la ley en estos casos.
Este hecho pone nuevamente en entredicho la capacidad fiscalizadora del organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, que ya ha sido criticada duramente por la fiscalía debido a su falta de operatividad.
Este medio intentó obtener una versión de parte de Vial, pero la mujer no devolvió los llamados.
Lo más probable es que el CDE solicite el procesamiento de Vial por el delito de “negligencia inexcusable”, ya que omitió realizar el procedimiento de todos los “sujetos obligados a informar” que es el due dilligence o “conozca a su cliente” para derivar esos antecedentes a la UAF. De ser así, sería la primera vez -desde la existencia de la ley de blanqueo de capitales- que se recurre en contra de un privado.
El mercado de las propiedades, es una de las tantas fórmulas que utiliza el crimen organizado transnacional para blanquear sus capitales de origen delictual y Chile no ha sido la excepción en los últimos años.
Ladrillos con agua
Leonidas Vargas, el capo colombiano, fue uno de los grandes narcos ligado al cartel de Cali, sin duda uno de los más peligrosos y violentos, con vínculos hasta en la guerrilla.
A Vargas las autoridades colombianas le confiscaron más de 135 propiedades y más de 30 millones de dólares, entre otros bienes.
En 2003, Vargas ingresó a Chile bajo la identidad falsa de José Cortez Baqueros, tratando de vender su propiedad, pero no tuvo éxito, dejando a sus familiares a cargo de dicha labor.
Nacido en mayo de 1949, Vargas, alias El Viejo o Paras de Alicate, fue condenado a 19 años de prisión por delitos de narcotráfico y a otros 26 años de cárcel por homicidio, porte ilegal de armas y enriquecimiento ilícito, penas por las que estuvo recluido en varios centros de máxima seguridad en Colombia.
Además, fue acusado de intentar asesinar al candidato presidencial del Partido Liberal de Colombia, el ex ministro Horacio Serpa, cuando se encontraba en la prisión de La Modelo (Bogotá). La red a la que pertenece Vargas está acusada de enviar embarques de cocaína a Estados Unidos, a través de Honduras, desde las selvas del Caquetá, región del suroeste colombiano.
La nieve
No es la primera vez que un narco de paso intenta blanquear su dinero con la compra de propiedades en Chile.
En 2007 lo realizó también Hernán Prada Cortés, quien adquirió un departamento en el exclusivo centro de esquí Valle Nevado por más de US$ 250 mil, propiedad que también fue requisada por la justicia a instancias del CDE y la Brigada de Lavado de Activos de la policía civil.
Prada Cortés, tal como lo informó en mayo de 2007 El Mostrador.cl, se paseó junto a su familia en Chile, siendo detenido ese mismo año en Colombia, para ser extraditado a Estados Unidos.
29 septiembre 2008
Piden ADN para identificar a hija de chilena Desaparecida en Argentina
En el marco de la Operación Cóndor
Jorge Molina Sanhueza
El menor nació con la identidad de Pablo Athanasiu Laschan, pero actualmente vive en la localidad de Piedras en Uruguay, donde ya fue ubicado Claudia Petrakos, hija de una pareja detenida desaparecida argentina, que también tiene una hermana nacida en cautiverio y que desconoce su destino.
A través del correo electrónico y llamadas telefónicas, el joven de 33 años reconoció que sabía que sus padres actuales no eran los biológicos, lo que aumentó las sospechas.
Se trata del primer caso del hijo de una chilena nacido mientras estaba detenida por los organismos represivos transandinos que se conoce en Chile y del cual hay algunas pistas concretas.
La información aparece en el informe de tres páginas que preparó la fiscal de la Corte Suprema chilena, Mónica Maldonado -que publica íntegramente El Mostrador.cl, el cual fue aprobado el 22 de septiembre por la Segunda Sala (Penal) del máximo tribunal, por la unanimidad de sus cinco miembros.
La tramitación de este exhorto fue tratada con discreción tanto por la Cancillería -que envió los antecedentes el pasado 13 de agosto- como por los tribunales. De hecho en el listado de fallos en el que diariamente se conocen las resoluciones, sólo podía leerse N.N. al referirse a las partes, respecto al delito de sustracción de menores.
En Chile la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) señala que existen al menos nueve casos similares, pero nunca se ha podido probar que los hijos de las mujeres embarazadas hubieran sido regalados a los militares que las mantuvieron detenidas. La diferencia con Argentina es significativa, ya que en el país trasandino existen al menos 500 casos acreditados, lo que ha dado pie a películas y libros, como también a la creación de la organización H.I.J.O.S. (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio), con sedes en todo el país. La pareja Athanasiu-Laschman fue detenida por Carabineros el 13 de Septiembre de 1973 -a dos días del Golpe- en la ciudad de Lautaro, Novena Región, donde esta última trabajaba en la Corporación de la Reforma Agraria (CORA).
Aunque se le tramitó un proceso en su contra, es sobreseída, cruzando con Athanasiu a San Martín de los Andes en la provincia de Neuquén, Argentina. Allí se enteran que son vigilados desde Chile y se trasladan a Buenos Aires.
A través de una carta a la familia, se informa que el matrimonio y el niño han sido detenidos en Buenos Aires el 15 de abril de 1976. Desde esa fecha se les perdió el rastro a todos. La magistrada, la misma que llevó el proceso por el atentado de la DINA, al general Carlos Prats, solicitó a las autoridades chilenas que se realice la exhumación de Laura Mellado Garrido, madre de la mujer, quien fue sepultada hace algunos años en el cementerio general, para tener una muestra de ADN, con el fin de cruzarla con la del joven que vive en Uruguay.
Respecto a la pareja desaparecida la Comisión Rettig, en Chile, reconoció que fueron víctimas de desaparición forzada en el país vecino, pero no pudo sostener “sin margen de error, la responsabilidad de agentes del Estado chileno en estos hechos”.
Lea el exhorto completo (En formato PDF)
26 septiembre 2008
Diplomático italiano abandona Chile por acusaciones de abuso y acoso sexual
Jorge Molina Sanhueza
Se trata de una larga historia de intentos fallidos, de golpear infructuosamente muchas puertas de autoridades chilenas e italianas.
La víctima, de iniciales O.I.L, quien cuenta con una experiencia de más de 30 años en la entidad dependiente de la embajada de ese país en Chile, nunca presentó un problema, hasta que en 2006 Coniglio comenzó a hostigarla, primero con sugerencias e insinuaciones y luego, de acuerdo a la acción legal presentada ante la Fiscalía de Ñuñoa, con acciones concretas.
“En una ocasión, me llamó a su oficina y aparentando que debíamos ver juntos un correo electrónico en la pantalla de su computador, el querellado me forzó a sentarme en sus piernas, intentó besarme, pasó su lengua por mi cuello y boca y trató de tocar mi vagina”, relata el libelo que tramitó la fiscal Lorena Parra, pero que no llegó a buen puerto debido a la norma internacional que lo protege.
Pero no fue la única afectada. Hubo al menos otras dos mujeres en la misma situación, según consta en audios de conversaciones telefónicas que la víctima hizo llegar a las autoridades, donde otras víctimas reconocen la conducta “sexualizada” de Coniglio, con las que cuenta este medio.
El caso tuvo virtualmente “de cabeza” a la subsecretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Alberto Van Klaveren, quien a través de una carta contestó a O.I.L. lamentando la situación.
“Entiendo y lamento los difíciles momentos que ha debido sobrellevar en virtud de las disposiciones legales que reconocen la absoluta inmunidad de jurisdicción de que gozan los Agentes Diplomáticos. Sin embargo, el término de funciones en Santiago del señor Coniglio, puede ser entendido como una satisfacción a los planteamientos formulados por este Ministerio a la Embajada de Italia”, respondió Van Klaveren.
Y es que las relaciones de Chile con Italia siempre han sido buenas, incluso durante la Segunda Guerra Mundial, pese a que Chile se cuadró con los aliados. Y más aún después del golpe militar del 73, ya que muchos connacionales vivieron allí su exilio y, al final de la dictadura y principios de la democracia, recibieron suculentos apoyos económicos no sólo para campañas, sino también, por ejemplo, para mantener al desaparecido diario La Época.
Los sillones “especiales”
La querella también cuenta otros detalles de la situación vivida por la víctima, las que van configurando el actuar de Coniglio, porque el acoso laboral continuó con otras acciones al interior del Instituto.
“En agosto de 2007, Coniglio compró dos sofás de dos cuerpos que puso en su oficina y bajo amenazas de despedirme me forzó a sentarme en uno de ellos y puso su cara entre mis senos. En el mes de septiembre del año pasado, también en la oficina, Coniglio intentó meter su mano en mi vagina. En otra ocasión, al yo escapármele, usó la fuerza para meter su mano dentro de mi blusa y pasar su lengua por mi cuello y boca”, relata la acción judicial.
En octubre de 2007 la mujer decidió buscar ayuda sicológica debido a que los hechos “me hicieron sentir vejada”, no volviendo a su trabajo desde entonces y debiendo ser atendida por un siquiatra.
O.I.L no pudo ser despedida por Coniglio, pues su contrato es con la Cancillería italiana, la que está al tanto de todos los antecedentes del caso, los que fueron puestos en su conocimiento por la asociación de funcionarios de ese país, previo envío de una carta por la afectada.
El cajón de los cachureos
De todas formas, O.I.L presentó una denuncia por acoso sexual en diciembre del año pasado a la Dirección Regional del Trabajo, la que no logró notificar a Coniglio, quien hizo uso de su inmunidad diplomática para evitar el procedimiento.
Tanto la abogada Wendolyn Silva como la fiscalizadora concurrieron al consulado y a la embajada, pero no recibieron ayuda para ejercer su función. Cuando los fiscalizadores interrogaron a personal del instituto, muchos se excusaron de entregar información aduciendo que podían perder su trabajo.
La acción legal, entonces, fue elevada a la Dirección Nacional de ese organismo, debido a lo delicado del hecho, siendo enviada a la Cancillería para que resolvieran qué hacer. Esto fue confirmado a este medio por el propio jefe del Departamento Jurídico de la entidad laboral, Rafael Pereira.
Verbalización
El caso, además, fue relatado por parte de la propia víctima al Herardo Lafrancesca, encargado nacional de cultura de Italia, en el marco de la visita que realizó el presidente de esa nación europea, Giorgio Napolitano, a mediados de año a Chile, quien le aseguró a O.I.L. que en Italia debían cumplirse las formalidades antes de adoptar una decisión sobre el destino de Coniglio.
Los hechos están en conocimiento del embajador Paolo Casardi, a quien le fue remitida -a través del cónsul Pasquale Centracchio en junio pasado- la querella criminal, como también le fueron relatadas las circunstancias de boca de la propia afectada, según señaló una fuente de la sede diplomática.
Este medio llamó a la embajada en diversas oportunidades, solicitando un pronunciamiento, pero los llamados nunca fueron devueltos, pese a la insistencia. También intentó contactar a Coniglio, pero fue negado en el instituto, como también en su residencia de la comuna de Vitacura.
Duro camino
La víctima insistió con tal de probar lo denunciado y presentó una querella en abril pasado ante el Ministerio Público. El libelo criminal fue acogido a tramitación por el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago.
El escrito fue derivado a la fiscal Lorena Parra quien no pudo dictar las primeras diligencias del caso porque al consultar a la Cancillería si Coniglio estaba protegido por la inmunidad diplomática, cuestión que fue respondida positivamente.
Ante la desesperación de O.I.L. de no poder regresar a su trabajo, recurrió a la Presidenta Bachelet a través de una misiva. De parte del Departamento de Gestión y Correspondencia le fue respondido que su solicitud sería enviada al Minrel.
Reuniones secretas
El caso se analizó puntillosamente en la Cancillería. Se envió una nota verbal a la embajada de Italia en Chile -Nº11224- el pasado 18 de agosto desde la Dirección General del Ceremonial y Protocolo, requiriendo información.
Adicionalmente, el jefe de esa unidad, el embajador Fernando Ayala, citó al representante italiano, Paolo Casardi, para solicitarle que colaborara en la investigación y que la denuncia se tramitara en derecho.
Hubo una segunda reunión donde Casardi le informó que Coniglio dejaría sus funciones en Chile en octubre próximo. El tema fue interpretado por el Minrel como si la embajada de Italia hubiera accedido a su solicitud de, al menos, sacar del puesto a Coniglio. Sin embargo, el hecho es que el acusado abandonaría el país de todos modos, ya que había permanecido en el puesto por cinco años.
Van Klaveren, en todo caso, no invocó una circular del propio Minrel -la Nº 172 del 17 de mayo de 1999- que impide que los diplomáticos usen la inmunidad en temas relacionados con lo laboral.